miércoles, 27 de noviembre de 2013

Detenidas dos asistentas por robar joyas, comida y cazuelas a los ancianos que cuidaban.

La Ertzaintza detuvo en Bilbao a dos empleadas de hogar que presuntamente robaban joyas y otros objetos en las casas de las personas, generalmente de edad avanzada, a las que cuidaban. Según ha podido saber este periódico, las piezas están valoradas en unos 4.000 euros, algunas de las cuales han podido ser recuperadas.

El primer arresto se produjo el pasado miércoles en la capital vizcaína. Gracias al rutinario control policial sobre los establecimientos de compraventa de oro, la Policía autonómica detectó una partida sospechosa. Las averiguaciones condujeron a una mujer de 36 años, de nacionalidad sudamericana. Los agentes concluyeron que esta sospechosa había sustraído las joyas que empeñaba en el domicilio de Ortuella en el que estaba trabajando y en otras viviendas donde realizaba labores esporádicas. Fue quedándose con objetos de valor de manera paulatina y durante un largo período de tiempo. Una vez que se hacía con el botín, recurría a tres negocios distintos de adquisición de oro, todos ubicados en la capital vizcaína, donde vendió anillos, cadenas y otros artículos valorados en unos 3.000 euros.

Cazuelas y comida 
 
La segunda detención se produjo el pasado jueves. En este caso, la asistenta de hogar, también de 36 años y nacionalidad española, sólo acudió a una tienda de compraventa, donde empeñó joyas por valor de unos 1.200 euros. Algunas de las alhajas llevaban inscripciones con nombres de otras personas, lo que levantó las sospechas de la Policía. La empleada estaba contratada por una empresa de ayuda a personas mayores que sufren discapacidades o enfermedades degenerativas como el Alzheimer. Los robos se produjeron en el caserío de un matrimonio octogenario en Loiu y en un piso en el barrio bilbaíno de Deusto, aunque la Policía sospecha que puede haber otros casos que hasta ahora no hayan salido a la luz.

En ninguno de los robos relatados se presentó denuncia ante la Ertzaintza. Algunas de las víctimas temían que si lo ponían en conocimiento de la Policía, la presunta ladrona podía tomar represalias. A la pareja de Loiu, la empleada llegó a robarles hasta cazuelas e incluso comida.

En junio de 2006, la Ertzaintza arrestó a una mujer , T.L.M.S., de 31 años, acusada de robar joyas en varias casas. La asistenta se había ganado la confianza de sus empleadores y los dueños de las tres viviendas en las que trabajaba eran parientes entre sí. El botín completo fue tasado por la Ertzaintza en unos 3.000 euros. Entre otras alhajas se apoderó de dos anillos, uno valorado en 2.300 euros, y una cadena de oro y un collar de perlas. (FUENTE: EL CORREO).

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